Audio doméstico · Hi‑Fi
Cómo evaluamos sistemas de sonido
Separamos hechos verificables, inferencias de configuración y experiencia física documentada para no presentar como prueba lo que solo es investigación.

1. Definimos la decisión
Cada página parte de una pregunta concreta: presupuesto, sala, uso, ecosistema o compatibilidad.
2. Priorizamos fuentes primarias
Para especificaciones y compatibilidad usamos documentación del fabricante y manuales oficiales. Fuentes comerciales pueden complementar disponibilidad, pero no sustituyen la documentación técnica.
3. Diferenciamos dato y recomendación
Potencia, entradas o formatos compatibles son hechos comprobables. Decidir si una configuración conviene para música, cine o una sala determinada es una recomendación que debe explicar sus condicionantes.
4. No fingimos pruebas
Si un producto no ha sido probado físicamente por una persona identificable y con evidencia, no usamos lenguaje que sugiera una escucha propia.
5. Revisamos cambios
Modelos, firmware, compatibilidades y disponibilidad cambian. Las páginas deben indicar o registrar la fecha de comprobación cuando el dato sea temporal.
6. Monetización separada
Una posible comisión no determina qué producto se recomienda. Las limitaciones relevantes se mantienen aunque reduzcan la probabilidad de compra.